Review: Assassin’s Creed Odyssey

Assassin's Creed Odyssey

En la historia de los videojuegos no es extraño ver a sagas comenzar de una forma y terminar de otra, para bien o para mal. Un caso bien conocido es el de Resident Evil, que pasó del survival horror inicial a shooters de acción que fueron empeorando a cada entrega (Resident Evil 7 aparte, que retomó la senda antigua en cierta forma, pero sigue siendo un shooter).

Por su parte, Assassin’s Creed parecía una serie condenada a no cambiar jamás. Desde que se hizo anual y se estableció un modelo de diseño, todos los juegos lo siguieron a rajatabla y aún cuando siempre se fueron quitando o agregando cosas, la base nunca se modificó. Ni siquiera Syndicate, el último de los “anuales” (y el mejor de esa época, a mi gusto) rompió el molde; solo fue un juego más ágil y menos “torpe” al momento de apretar botones, pero un Assassin’s Creed de tomo y lomo.

Sin embargo, el año sabático de 2016 marcó el punto de quiebre. Assassin’s Creed Origins (2017) no fue un juego más, sino que fue el inicio de una transición hacia el género RPG a escala monstruosa que renovó prácticamente todo desde cero. Y ahora, en 2018 con Assassin’s Creed Odyssey, se puede decir frente y claro: la transición está completa.

Assassin’s Creed se transformó en un RPG. Uno de los buenos.

Assassin's Creed Odyssey

Llevo más de 40 horas de juego en Odyssey y si bien ya vi prácticamente todo lo medular, me queda mucho por recorrer. Porque este juego es gigante y si alguien se sintió abrumado por la cantidad de contenido en Origins, que se vaya preparando porque me atrevo a decir que aquí es incluso mayor.

Odyssey es un juego absolutamente masivo, tanto así que me dio a veces la sensación de no ir avanzando realmente, por más que pasaban y pasaban las horas. El sistema de misiones principales y secundarias sigue el template de grandes RPG de acción como Skyrim, Fallout o The Witcher, con un árbol de diálogos que puede alterar la forma en que se desarrolla una misión y, si se elije la respuesta correcta, facilitar un poco las cosas.

No pretendo ahondar en cosas que vienen de Origins, pero sí me parece importante mencionar que el combate cambió un poco. Las modificaciones más importantes son la eliminación de los escudos (ahora la principal defensa es un parry en el momento justo) y la introducción de habilidades activas que se asignan a un botón y que permiten, en medio del combate, realizar ataques especiales o recuperar salud. El sistema se integra muy bien con el resto de comandos de ataque y esto hace además que apretar botones a lo loco para luchar no sirva de nada.

Assassin's Creed Odyssey

El otro detalle interesante está en el Modo Exploración, que como bien dice el nombre, invita a explorar el mapa gracias a que los lugares a los que se debe ir ya no se indican con un ícono en el mapa. En cambio, se dan algunas pistas de esos lugares (por ejemplo, “al norte de tal isla, al oeste de tal región”) y el resto es tarea de uno dar con la coordenada correcta, mediante el uso del águila (otro sistema que llega desde Origins).

En Odyssey uno pasa mucho tiempo analizando las estadísticas del personaje. Un casco, por ejemplo, influye directamente en los números de defensa pero puede también reducir la efectividad de ciertos ataques. Las armas y armaduras además estás divididas en clases y a veces se da el caso de que una de tipo legendaria (la clase más alta) sea de menor nivel que una normal pero agregue atributos extra que (des)compensan las estadísticas del personaje.

¿Por qué menciono lo anterior? Porque si a alguien le quedaba dudas que esto es un RPG, que las elimine de inmediato. Odyssey lo es, de principio a fin. Desde el sistema de misiones y submisiones, desde los diálogos hasta el desarrollo de los personajes y el esquema de misiones e incluso en algo tan complicado como el level scaling, o el hecho de que los enemigos vayan subiendo de nivel a la par con el personaje principal.

Assassin's Creed Odyssey

Esta decisión de diseño me parece controversial porque lo que hace es eliminar -en este juego y en cualquier otro que lo implemente- aquella sensación de progreso, de sentirse más poderoso a medida que se avanza. En Origins, por ejemplo, el level scaling era opcional. Yo nunca lo activé, porque me daba mucho gusto volver a zonas iniciales siendo ultra poderoso y barrer en tres tiempos con enemigos que me dieron muchos problemas al comienzo del juego.

Otro ejemplo bien ilustrativo de buen diseño sin level scaling es el de Dark Souls, un juego lleno de backtracking -esto es, revisitar zonas anteriores varias veces- en el que era hasta gracioso eliminar ratas de un mísero golpe, las mismas ratas que un par de horas antes podían hacernos pasar un muy mal rato.

En Odyssey, el level scaling no es opcional -hasta ahora- y esto trae como consecuencia que los enemigos de las zonas iniciales subirán siempre de nivel y estarán, como máximo, dos por debajo de Kassandra o Alexios, los protagonistas. Y de esta forma, la sensación de progreso y de ser poderoso, se va eliminando. Por contrapartida, una de las ventajas del level scaling sirve para mantener un desafío constante y ese es el gran punto a favor de este sistema, pero a mi en lo personal no me gusta.

Es importante mencionar también que Assassin’s Creed Odyssey no es un juego en el que se pueda correr a lo loco por la historia principal. Y por eso es tan crucial el contenido secundario, porque inevitablemente se llegará a un punto en que las misiones principales estarán por sobre el nivel actual del personaje y ahí es cuando habrá que poner manos a la obra y empezar a limpiar zonas o pasarse por los tableros de anuncios de cada ciudad y aceptar todas las misiones disponibles para conseguir experiencia y subir de nivel.

Esto último puede generar y ha generado algo de ruido entre la comunidad, especialmente entre los fanáticos del Assassin’s Creed más clásico que no están acostumbrados a jugar de esta forma. O de la gente que, por ejemplo, no tiene tanto tiempo para dedicar a un juego y prefiere aventuras más acotadas. Pero el grinding es un aspecto que ningún RPG deja de lado y el desafío de los desarrolladores está en cómo hacer que aquello no se note ni se convierta en algo tedioso.

Afortunadamente, en Odyssey el grinding no es un problema gracias a que la mayoría del contenido secundario es de alta calidad. Muchas de las misiones e historias laterales del juego bien podrían ser parte de lo principal y sobre esto podría profundizar aún más pero no quiero hacer ningún spoiler. Sí, en ocasiones puede sentirse “latero” tener que ir y limpiar un fuerte militar pero la cantidad de contenido opcional tiene la suficiente variedad como para no repetirse en demasía. Y además, barrer con esas bases de la milicia ayuda a un fin específico dentro del juego que… prefiero omitir aquí.

Assassin's Creed Odyssey

Ahora bien, hablar de todo lo anterior es necesario debido a algo que ya he escrito varias veces a lo largo de este texto: que este juego es un RPG. Y sí, decirlo otra vez es repetitivo, pero a los fans de las entregas más antiguas de la serie se les tiene que dar casi como advertencia.

Y es que este Assassin’s Creed Odyssey está planteado de forma que su relación con los otros juegos es casi testimonial. La parte del juego ambientada en la era moderna se ha ampliado un poco respecto a Origins, pero sigue siendo muy menor al lado del resto. Si el juego anterior era sobre el comienzo de los asesinos y todo aquello, Odyssey se va cuatro siglos al pasado y la relación con lo vivido por Ezio, Altair y toda esa gente es mínima.

Por lo tanto, Assassin’s Creed Odyssey ya no se puede jugar como los títulos de antes. Este juego es parte de un género diferente, que requiere otro tipo de compromiso. Requiere invertirle una gran cantidad de horas y tener la disposición de perderse en los ficticios paisajes griegos, que tal vez no son tan atractivos como las pirámides egipcias, pero a cambio de eso hay más historias que contar, tanto en tierra como en el océano. Porque sí, aquí hay barcos y son parte importante del juego.

Assassin's Creed Odyssey

Assassin’s Creed Odyssey no es perfecto. A título personal, no me gusta el level scaling y creo que quita más cosas que las que aporta, amén de que una decisión como esta muchas veces esconde problemas de balance entre la cantidad de misiones, las recompensas que estas entregan y la “barrera de nivel” que impide avanzar en el juego a buen ritmo. Por su parte, el combate se ha pulido, pero siento que el sistema todavía puede dar más y no es tan preciso o satisfactorio de ejecutar como en Dark Souls, por ejemplo. Y obviamente, a un juego así de grande no le pueden faltar los bugs, algunos más graciosos y menos molestos que otros, pero siempre presentes.

Dejando eso de lado, creo que Odyssey es sin lugar a dudas el mejor juego de toda la serie. Siguiendo el mismo modelo de Origins, aquí algunas cosas están más refinadas mientras que otras son definitivamente más complejas, como el sistema de diálogos. Kassandra es un gran personaje principal (no he jugado con Alexios aún) y la interpretación de la actriz original es muy buena. Los tres actos argumentales en los que se divide el juego son notables y el interés por resolver todos los conflictos del guión nunca se pierde, pese a lo extenso del mismo.

Assassin’s Creed Odyssey es un juego lleno de capas y sistemas independientes que al mezclarse dan como resultado una experiencia rica en contenido y en opciones. Sin lugar a dudas, este juego se ubica en un peldaño similar al de The Witcher 3 o Skyrim. Y todos sabemos que esas son palabras absolutamente mayores.

Assassin's Creed Odyssey

Por lo mismo, entiendo perfectamente a esos jugadores que se puedan sentir traicionados por Ubisoft por haberles desarmado Assassin’s Creed. Porque es cierto, la saga cambió y ciertas señas de identidad se perdieron en el camino. Origins el año pasado y Odyssey ahora son productos muy diferentes a todos los anteriores: más complejos, más “duros” y con mundos mucho más inmersivos. Y si me preguntan a mi, lo prefiero de esta forma.

10

Copia de review facilitada por Ubisoft

Acerca de Raúl Estrada

Escribí sobre videojuegos y tecnología por muchos años, no pretendo parar ahora.

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