Review: Black Ops 4

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La verdad sea dicha: no le teníamos mucha fe a Black Ops 4. O mejor dicho, no teníamos muchas expectativas con el juego porque no somos muy asiduos a los multijugadores y como este ya no trae modo de campaña, tenemos una razón menos para jugarlo.

Pero durante los últimos días en que hemos jugado el nuevo Call of Duty este nos convenció. Ya sea en el modo Blackout -la versión de un battle royale de Treyarch- o el multijugador frenético de siempre, hay algo en este juego que de alguna forma nos recuerda a los de la era de la Xbox 360, donde la locura estaba relativamente controlada.

En Black Ops 4 desaparecieron los saltos por las paredes y todas esas cosas futuristas que sí, le daban verticalidad al juego pero a cambio se sentía poco como Call of Duty y mucho como otros shooters tipo Titanfall. Black Ops 4 es más de jugar a ras de suelo, corriendo a loco en mapas chicos pero siempre con momentos de relativa pausa para prestar atención a los lugares donde sale un enemigo.

Y por supuesto, el modo Blackout. Si tuviéramos que definirlo en una frase sería como “un PUBG bien hecho”, porque la verdad es que Blackout es exactamente todo lo que imaginábamos que sería: un mapa gigante y 100 jugadores tratando de sobrevivir.

Black Ops 4 es un juego que está muy refinado y nos queda la sensación de que el precio a pagar por integrar Blackout fue dejarlo sin modo de campaña, algo que tarde o temprano iba a suceder porque lo medular de Call of Duty está en el multijugador. No sabemos que deparará el futuro de la serie en mano de los otros estudios que crean juegos, pero Black Ops 4 es mejor que lo que creímos que sería.

Nosotros, que ni jugamos multijugador, estamos enganchados a él. Eso lo dice todo.

8

Acerca de Raúl Estrada

Escribí sobre videojuegos y tecnología por muchos años, no pretendo parar ahora.

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