¿Cómo jugar Onimusha: Warlords en 2019?

Onimusha: Warlords acaba de estrenar una remasterización en HD, y luego de jugarla por algunas horas tengo sentimientos encontrados. Por un lado es bueno volver al 2001 y ver elementos como fondos pre-renderizados o controles de tanque. Por otro lado es una verdadera lata jugarlo y no recomendaría invertir su dinero en esta remasterización.

El problema de Onimusha Warlords radica en sus orígenes. Capcom tuvo la idea de lanzarlo en PS1 como una variante a Resident Evil, sin embargo esa versión fue dejada de lado para enfocarse en una para PS2. El juego hereda parte de estos elementos jugables y es por eso que no ha evolucionado tan bien como Devil May Cry, un juego que también fue lanzado en 2001.

La queja principal al juego es que las cámaras fijas terminan por fastidiar la experiencia de combate. Si bien las peleas no son frenéticas, el cambio de perspectiva al moverse en un cuarto lleno de enemigos siempre nos deja vulnerable a sus ataques. En más de una ocasión — sobre todo con los jefes — me sentí frustrado al tratar de esquivarlos.

Eventualmente recordé que esto es un juego de hace 18 años y me centré en otros elementos, como la exploración y los puzzles. Onimusha: Warlords se siente muy similar al primer Resident Evil. De hecho esto no es casualidad ya que el desarrollo del juego comenzó desde 1997 como una variante al juego de zombies.

A todo detalle (casi)

En términos de remasterización, los fondos y escenas en video han sido escaladas de manera decente. En ocasiones encontramos algo de ruido en la imagen de fondo, aunque nada grave como para hacer un drama. Los personajes y elementos jugables (items, save points, etc.) se mantienen bastante obvios en el escenario y eso ayuda a localizarlos de manera más eficiente.

En general Onimusha: Warlords no es un juego que recomiende a aquellos que no estuvieron familiarizados con la generación de juegos de PS1 y PS2. La trilogía ha sido una de las mejores que ha lanzado Capcom, sin embargo la jugabilidad se siente caduca hoy en día, al menos en el primer juego.

El tema de la nostalgia es fuerte y las compañías parecen aprovecharlo hasta el cansancio. En el caso de Onimusha: Warlords creo que no es posible ignorar todos los avances de los últimos quince años en diseño de juegos. Títulos como este o el mismo Tenchu los gozamos en un momento en que no estábamos acostumbrados a una cámara libre como estándar de los juegos en tercera persona.

Si aún así quieres jugarlo, Onimusha: Warlords está disponible en PC y consolas de generación actual a un precio sugerido de 20 dólares.

Acerca de Luis Miranda

Me gustan los tacos, la Nutella y las rebajas de Steam.

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