Deadly Premonition: Ese juego tan extraño y malo que terminó siendo bueno

Deadly Premonition

Si hay un anuncio extraño e inesperado en este 2019, ese es el de Deadly Premonition para Nintendo Switch. Incluyendo su secuela, que llegará en 2020.

Y si alguien no ha escuchado jamás hablar de Deadly Premonition, la verdad es que no lo podría culpar. Deadly Premonition es uno de los juegos más oscuros y extraños de la pasada séptima generación, tanto así que generó una especie de status de culto entre la gente que lo jugó. Yo lo hice; compré la versión de Xbox 360 (salió también en PS3 y luego en PC) en su momento y para mi se convirtió en esos juegos “tan malos, que al final son buenos”.

Para entender Deadly Premonition como videojuego, primero hay que entender su contexto. Su desarrollo es netamente japonés; su director, Hidetaka Suehiro, también conocido como Swery65. Su presupuesto, probablemente debe haber sido ínfimo. Y su desarrollo comenzó como un juego llamado Rainy Woods, que al final no llegó a ninguna parte pero que en el camino, mutó a lo que fue el producto final.

Deadly Premonition cuenta la historia de Francis York Morgan, un detective con problemas de doble personalidad que llega a investigar un asesinato a un pueblo en el norte de Estados Unidos. La premisa se inspira mucho en lo que fue Twin Peaks, tanto en ambientación como en los eventos naturales y sobrenaturales que se van sucediendo en el juego. Francis York Morgan se mueve a sus anchas en un mundo abierto, llevando a cabo investigaciones relacionadas con el caso y en el camino, enfrentando a unos enemigos raros con un sistema de control y mecánicas ídem.

Antes de llegar a las tiendas, Deadly Premonition estuvo al borde de ser cancelado varias veces. Los motivos no están claros pero se cree que tiene que ver con los problemas técnicos que enfrentó el equipo de desarrollo; el juego parecía bastante más ambicioso de lo que podían realizar. Y esto porque, pese a verse relativamente mal, hay varios sistemas corriendo por debajo que hacen énfasis en el realismo: los NPC siguen rutinas diarias que duran 24 horas y el protagonista tiene que, cada cierto tiempo, irse a dormir, comer o afeitarse (!). Si no lo hace, se cansa más rápido y empieza a perder la barra de salud.

Deadly Premonition se divide básicamente en dos grandes partes. En la más “terrenal”, Francis York Morgan tiene que investigar y recopilar pistas que le permitan resolver el caso; en varias ocasiones, esto tiene que realizarse siguiendo las reglas de “un día normal” en cuanto a horarios, considerando las rutinas de la gente del pueblo. Al completar estas misiones, todo se paga en dinero, que luego se usa para comprar comida (importante) o bencina (más importante aún), ya que York Morgan se mueve en un auto que consume gasolina. Y ni hablar si el auto se rompe: como en la vida real, las reparaciones se pagan.

La otra gran área de Deadly Premonition era la del combate; en específico, las secciones “sobrenaturales” que son, definitivamente, precarias en ejecución. Las mecánicas de disparo y combate en general son bastante pobres en general, tanto porque disparar o salir arrancando se lleva a cabo con controles bien toscos.

En su estreno, Deadly Premonition recibió crítica super divisiva. Digamos las cosas como son: el juego, bajo los estándares “tradicionales”, es deficiente. Visualmente estaba añejo para el año en que salió. En lo técnico, tenía variados problemas de rendimiento, algo quizás lógico dada la ambición de los desarrolladores de apegarse lo más posible al realismo en términos de sistemas o construcción de la ciudad. Y las mecánicas de acción eran pésimas.

Pero por otra parte, la personalidad del pueblo y la de Francis York Morgan, amén de la historia como tal que, insisto, estaba tan inspirada en Twin Peaks como el mismo Alan Wake, fueron lo que compensó todo lo demás. Es inevitablemente ver en Deadly Premonition un juego a medio terminar o hecho con poca plata, pero después uno veía cosas tan ridículas como al protagonista rodeado de moscas por dejar pasar mucho tiempo sin asearse que, en cierta forma, olvidaba todo lo anterior.

Deadly Premonition es un juego difícil, en el sentido que la primera impresión es super compleja de digerir. Si existen videojuegos de autor, este es definitivamente uno. No se si lo recomendaría a ciegas, pero sí me declaro algo curioso por lo que pueden lograr con una segunda parte que llegará a Nintendo Switch en 2020, en algo tan extraño como el mismo juego.

Acerca de Raúl Estrada

Escribí sobre videojuegos y tecnología por muchos años, no pretendo parar ahora.

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