Death Stranding es Hideo Kojima desatado, ¿cuánto pesaba realmente Konami?

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Me pasa con los juegos tan apegados al “realismo” que me terminan aburriendo. La excesiva lentitud y pesadez de Red Dead Redemption 2 se me hizo tan tediosa que la historia me dejó de importar. Los espacios vacíos y las caminatas de Breath of the Wild hicieron que el interés por seguir adelante se acabara después de varias decenas de horas -cuando en teoría aún no llegaba a la mitad del juego.

Ninguno de esos juegos los considero “malos” per se; simplemente, apuntan a experiencias que no me resultan satisfactorias. Y tres cuartos de lo mismo ocurre con Death Stranding, el nuevo juego de Hideo Kojima. Que gira alrededor de repartir paquetes, sí, pero aquello tan meme no está ni cerca de ser un problema.

Lo que sí es problema es que Death Stranding falla al no poder hacer que esa actividad de repartir paquetes sea mínimamente interesante. El juego es ultra meticuloso en muchos de los sistemas que gobiernan el mundo de Sam Porter Bridges, particularmente todos los que tienen que ver con durabilidad de materiales, físicas de la carga que se transporta en la espalda o los vehículos y todo eso.

Death Stranding

Pero así como es meticuloso en cuestiones que bien podrían ser secundarias (digo, no es realmente necesario que al más mínimo tropiezo con una piedra haya que rebalancear la carga presionando los gatillos), podría serlo también en algo tan crucial como el diseño de misiones. Y no creo que el hecho de que todo sea “entregar paquetes” sea una excusa; en Super Mario 64, todo está basado en algo tan simple como “encontrar una estrella”; en llegar a un punto dentro del mapa. ¿Qué más trivial que eso?

Pero Super Mario 64 creó un género gracias a todo lo que ocurre entre que se comienza un nivel y se llega al objetivo. En Death Stranding, todo lo que ocurre entre que se recibe la misión y se llega al punto de entrega es absolutamente pobre.

Hideo Kojima es reconocido, antes que nada y que todo, por haber creado Metal Gear Solid. Esa saga es famosa por sus cinemáticas eternas (hola, Metal Gear Solid 4), pero la gracia estuvo siempre en que el gameplay y sus mecánicas fueron increíblemente profundas, sobre todo las de sigilo. Metal Gear Solid es un juego al que se le podrían quitar las cinemáticas y la historia y no importaría (tanto), porque sus bases sistémicas son hiper sólidas, nunca mejor dicho. Cualquier Metal Gear Solid se sostendría en pie incluso con una historia totalmente diferente. O incluso sin historia, si quisiéramos hilar más fino.

Y esto nos lleva a preguntarnos sobre cuánta injerencia tuvo Konami para que las entregas de esa saga dieran los resultados que ya conocemos. ¿Acaso fue Konami la que, teniendo a Kojima a raya, logró darle un cauce a los Metal Gear, evitando que los proyectos se desbordaran?

Death Stranding

Quizás nunca lo sabremos a ciencia cierta, pero algo podemos especular; mal que mal, ahora sabemos que es capaz de hacer Hideo Kojima desatado y lejos de las amarras de Konami. Death Stranding es el primer gran videojuego de Kojima haciendo lo que quiere, con absoluta carta blanca y sin -en teoría- nadie a quien responder sobre el resultado de las ideas. Y bueno, así salió el juego: una historia relativamente interesante, un universo que sin lugar a dudas está bien craneado y un diseño de mecánicas absolutamente mundano y deslavado. Como si le hubiera dado poca importancia, como si lo hubiera dejado para el final.

Y no lo culpo; Hideo Kojima es un director y no todos los días tienes o puedes darte el lujo de dirigir a gente como Norman Reedus. Yo en su lugar también dejaría el gameplay para el final y el juego, a lo que salga.

Copia de review facilitada por PlayStation.

Acerca de Raúl Estrada

Escribí sobre videojuegos y tecnología por muchos años, no pretendo parar ahora.

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