Deus Ex

Dishonored se va al congelador y confirma la “muerte” del simulador inmersivo

¡Noooooo!

Me imagino que el nombre de Dishonored le será familiar a la mayoría de los que leen este artículo. La franquicia de Bethesda, creada por Arkane Studios y firmada por nombres importantes de la industria como Raphael Colantonio, tuvo dos entregas más un par de expansiones y la crítica no escatimó elogios para con ambos juegos.

Si bien no he jugado aún Dishonored 2, puedo dar fue que la primera parte es un juego notable. Un simulador inmersivo (“immersive sim“) en estado puro.

Pero lamentablemente, aún cuando la crítica fue casi unánime las ventas parecen no haber acompañado de la misma forma y por eso, desde Arkane Studios aseguraron (vía VG247) que la franquicia Dishonored se va por un rato indefinido al congelador. Y además, también anunciaron que lo próximo que haga Arkane tendrá elementos de multijugador.

OK, esto último no es para nada extraño. Bethesda lo hizo hace muy poco con Fallout 76, DOOM Eternal y RAGE 2 también lo tendrán y hablar de The Elders Scrolls Online es innecesario porque dice “online” en su nombre mismo.

Bethesda está apostando con todo al multijugador aún cuando hace no mucho lanzaron una “campaña” para salvar al jugador solitario.

Pero específicamente en lo que respecta a los simuladores inmersivos, la verdad es triste: esos juegos hoy están pasando por un período un poco oscuro. Y no en cuanto a calidad, porque nada más lejos de ello. Bethesda tiene a Dishonored y a Prey. Eidos creó en esta misma década Deus Ex: Human Revolution y Deus Ex: Mankind Divided, dos juegos que desbordan calidad. Thief, también de Eidos, fue recibido con menos alegría por parte de la crítica, pero dentro de todo parece ser más buen que mal juego.

Todos los nombres antes mencionados tienen dos denominadores en común: uno, son simuladores inmersivos. Y dos, ninguno ha sido demasiado popular. Deus Ex se fue al congelador (aunque Square Enix lo niega). Thief y Prey tuvieron ventas tan bajas que algo muy raro tendría que pasar para que tengan una secuela. Y con Dishonored, ya sabemos.

Lo cuál es una lástima, porque es uno tipos de juego que más disfruto. Pero hablando a título menos personal, también es triste el hecho de que juegos como estos parecen tener cada vez menos cabida en el concierto actual. Los simuladores inmersivos son productos complejos, llenos de variables a explorar y cuyo nombre está muy bien puesto porque implican sumergirse en un mundo ficticio donde las posibilidades, más allá del objetivo principal, son infinitas.

Y eso, de alguna manera, no es atractivo para las grandes masas de público.

Si nunca han jugado uno, recomendaría a ojos cerrados cualquiera de los de arriba (predilección personal: Deus Ex). Agregaría en el lote además al más reciente Hitman, que sin ser un simulador inmersivo como tal (por norma, esos juegos tienden a ser en primera persona) sí incluye varios elementos que dan la libertad suficiente para explorar diferentes caminos y jugar con las reglas de su universo propio.

Que vivan por siempre los simuladores inmersivos.