Ahora sí: Estas son las especificaciones finales de la nueva Xbox Series X

Xbox Series X

Si alguien está o estaba interesado en saber las especificaciones técnicas de alguna consola de la nueva generación, entonces está de suerte (?) porque Microsoft le reveló al mundo lo que ya más o menos sabíamos, pero ahora con más detalle:

LAS ESPECIFICACIONES TÉCNICAS FINALES DE LA XBOX SERIES X

Así es. La nueva Xbox Series X (prefiero el término “nueva Xbox” y ya) es, a juicio de los más entendidos, un aparato bien potente y a la altura de los tiempos que corren, no como su antecesora que en 2013 ya era una especie de notebook optimizado para juegos. La nueva Xbox es, como todos los cambios generacionales, un salto importante respecto a la consola actual y Microsoft apuesta por evitar lo que pasó con la Xbox One, una consola muy limitada en lo técnico.

En general, las especificaciones de la Xbox Series X son las siguientes:

CPU basado en chip AMD Zen 2, con 8 núcleos corriendo a 3.8 Ghz

Antes de seguir, vale la pena detenerse en esto, porque asumo que la mayoría no tendrá mucha idea de Zen 2. Bien, Zen 2 es la más reciente versión de una arquitectura de diseño de hardware de AMD; en esta arquitectura se basan los productos más nuevos de AMD, principalmente la tercera generación de procesadores Ryzen que llevan unos cuántos años dándole pelea en serio a Intel y sus chips. Bajo Zen 2 se crean procesadores de consumo general y ahora también la Xbox Series X y la futura PlayStation 5 aunque claro, estos chips para consola no son “de fábrica” sino que diseños modificados en base a lo que pidan los clientes, o en este caso los fabricantes de las consolas.

Y esto último es importante porque claro, las consolas son aparatos basados en un sistema cerrado y ultra optimizado. Esta optimización es la que permite que hardware ordinario (?) como el de las originales PS4 y Xbox One siga dando batalla (a duras penas, pero batalla al fin y al cabo) siete años después de su lanzamiento.

En resumen: Zen 2 parece una elección apropiada para las nuevas consolas y según Digital Foundry, será el doble de potente de una Xbox One X.

Xbox Series X

GPU basada en RDNA 2 de hasta 12 Teraflops

Esto puede ser más inentendible aún, así que amerita una explicación sencilla: RDNA 2 es una arquitectura de AMD específica para tarjetas de video. Y “12 Teraflops” es una unidad de medida: un teraflop es “un trillón de operaciones en punto flotante por segundo” y como referencia, la Xbox One X llega a un máximo de 6 Teraflops y la original Xbox One, a 1.4 Teraflops. O sea, el salto es bastante marcado.

Ahora, más importante que todo lo anterior sería “qué es capaz de hacer la nueva Xbox”. Según Microsoft, con tal procesador y tarjeta de video la potencia es suficiente para que algún juego se muestre a resolución 4K y 60 cuadros por segundo, o incluso a 120 cuadros por segundo en algunos casos. Aunque esto siempre queda a discreción de los desarrolladores y ellos deciden en qué utilizar la potencia disponible, sería bueno que en la siguiente generación los juegos corriendo a 60 cuadros por segundo se hagan más frecuentes.

Además de lo anterior, la nueva Xbox tendrá soporte para ray tracing, una tecnología que simula los rebotes de la luz sobre una superficie y que en general consume bastantes recursos, por no decir demasiados. En la nueva Xbox Series X habrá un chip dedicado exclusivamente para ray tracing, lo que no es asunto menor en términos de potencia y que hará que Minecraft se vea tan impresionante como en la foto a continuación.

Minecraft Xbox Series X
Minecraft con ray tracing, ahora sí que lo juego

Xbox Series X: Memoria RAM, SSD y otras cosas

Parte de las especificaciones de la nueva Xbox se completan con:

  • 16 GB de memoria GDDR6
  • Unidad SSD de 1 TB
  • Ranura de expansión de almacenamiento para hasta 1 TB
  • Soporte para almacenamiento en disco duro USB 3.2
  • Unidad de blu-ray 4K UHD

De la lista anterior, lo del SSD es quizás lo más importante y ya hemos hablado de ello antes: uno de los grandes problemas de la generación actual de consolas está en la velocidad de transferencia de datos de los antiguos discos duros mecánicos. Con una SSD de fábrica la historia va a ser diferente en relación a descargas, instalaciones, tiempos de carga y todo eso. Además, se trata de un diseño personalizado que busca evitar que el rendimiento de la unidad se reduzca a medida que aumenta la temperatura, cosa que sí ocurre en algunos productos similares en el segmento del PC tradicional.

Por otra parte, la nueva Xbox tendrá algo llamado Quick Resume que permitirá dejar múltiples juegos en suspensión, similar a lo que se hace ahora pero sin la limitación de un solo juego. Según los tipos de Microsoft, una persona está regularmente jugando tres o cuatro juegos, entonces la idea con Quick Resume es tener varios juegos en “descanso” en segundo plano y saltar entre ellos rápido y sin problemas. Todo esto gracias a las bondades de la unidad SSD.

La nueva información sobre la Xbox Series X parece muy bonita en el papel y se suma a otras maravillas (?) que ya se saben, como el hecho de que la consola va a ser ultra retrocompatible con el catálogo actual de la Xbox One y también con (¿parte?) del antiguo de Xbox 360 y la Xbox original. Seguramente unos cuantos juegos del comienzo de la nueva generación van a lanzarse en Xbox One y la Series X, pero la idea de Microsoft es que uno compre el juego una vez y lo juegue en la consola que tenga disponible; así, no habrá chamullo con los remasters ni nada por el estilo, como sí ocurrió en la generación actual.

Aún así, hay dos cosas que están todavía en el aire respecto a la Xbox Series X. Una es su fecha de lanzamiento, que ya se anticipa para finales de este 2020 si es que el coronavirus no sigue haciendo de las suyas. Y otra, ¿cuánto va a costar esta cosa? Nada de lo anunciado parece muy barato y tiendo a creer que menos de 500 dólares es un poco imposible.

Ojalá que Phil Spencer no se ponga tonto y piense en la golpeada economía mundial de 2020 (?)

Acerca de Raúl Estrada

Escribí sobre videojuegos y tecnología por muchos años, no pretendo parar ahora.

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