Hideo Kojima: Los pecados del padre

Hideo Kojima - Metal Gear Solid 2

El tráiler de Death Stranding estrenado a finales de mayo de 2019 terminó por transformar al juego en uno de los lanzamientos más esperados y únicos del año. Lleno de música, enigma y misterio, el primer juego de Hideo Kojima sin Konami pasó a graduarse de máquina de hype.

El avance de mayo tiene tantos ingredientes exitosos que es digno de análisis; muestra el mundo sin revelar mucho, nos llena de preguntas en una realidad que parece lejana pero digerible, fantástica pero intrigante, todo el mismo tiempo. También demostraba el nivel gráfico/técnico del estudio del desarrollador japonés, su talento para la edición y para la selección de música de fondo. Todo lo que ese tráiler podía vender lo vendió con una efectividad sobresaliente; si Death Stranding no te enganchaba con ese adelanto, difícilmente lo haría después. La tarea estaba hecha, sólo quedaba que el misterio, el hype y el boca en boca hiciera lo suyo, en efecto bola de nieve; la venta ya estaba hecha y cerrada, el público ya estaba cautivo e impaciente, esperando noviembre para comprarlo.

En una editorial escrita aquí hace unos meses dije que luce como “un mundo que acusa una visión clara desde su creación, una identidad consecuente y progresiva desde el primer tráiler”. Dicho esto, no todo fueron aplausos, ya que también comenté que Kojima tiene “preferencia por personajes bonitos y blancos, donde las minorías siempre resultan caricaturas, alivio humorístico y/o son los malos, además de su trato juvenil a la sexualidad y a la imagen femenina”. El tipo es un gran creador, pero a veces se ve superado por sí mismo y no logra guardar silencio, cosa que pudimos ver en la gamescom de la semana pasada.

A pesar de mencionar a inicios de agosto que trabajaban a todo dar y contra reloj para llegar a la fecha de lanzamiento, 2 semanas después Kojima aparece en la gamescom, pavoneándose a sus anchas. Por ello y otras cosas más, nuevamente comencé a percibir ese mencionado ruido.

En el show gamescom ONL con Geoff Keighly, Kojima presentó varios avances, en los que entregó detalles de personajes como Mama, Deathman e incluso uno personificado por el mencionado Keighly. Los avances eran en extremo narrativos, mataban de a poco pero con consistencia el manto de misterio del mundo de Death Stranding y no sucedía nada emocionante en ellos. Eran un mero relato breve, uno para ser comtemplado. Sin embargo, una vez terminados, el público celebraba con excesiva felicidad, reaccionando a un efectismo que no estaba en el video, sino en las ganas y las expectativas de la gente. Ese público (creo) no necesariamente estaba reaccionando a los avances, sino expresando sus ganas de que Death Stranding sea notable.

Para decirlo de la manera más sencilla que me es posible, creo Kojima sobre vendió su propio juego, cantándole al coro, predicándole al converso, tratando de convencer al que ya estaba convencido y que ya iba a comprar su juego. No fue capaz de decir “no voy a gamescom, mejor me quedo en Japón y sigo trabajando mi juego que aparece en menos de dos meses”, y dio decalaraciones que terminaron confundiendo a su propia audiencia (sobre gameplay o aspectos no-misteriosos), teniendo que explicarse en Twitter, en salir a aclarar puntos en sus redes sociales.

Lo inteligente, frío, estratégico y brillante que fue Kojima con su tráiler de mayo de 2019 es muy distinto al que apareció en Alemania la semana pasada, ayudando incluso a desarmar la misma intriga que él creo hacía unos meses antes. Quizás es así por diseño, tiene un plan maestro por detrás y recién entenderemos que fue así cuando juguemos Death Stranding… o quizás fue víctima de sí mismo y no fue capaz de ser estratégico ante tanta atención que sabía tenía asegurada en la gamescom.

Puede que su jugada haya sido un éxito: logró ser trending topic mundial, su título regresó a la palestra y la máquina de hype puede seguir más sana que nunca, creciendo su influencia y alcanzando aún a más potenciales compradores. Como también, puede que con su búsqueda de vitrina y de vanagloria personal haya matado parte del misterio y el encanto de Death Stranding. En lo personal y debido a su actuar reciente, no estoy tan convencido ni intrigado como estaba hace unas semanas; no me desdigo de mi editorial anterior, sino que veo todo este episodio gamescom como un paso en falso, uno que a mis ojos quita algunos de los logros del adelanto de mayo.

Death Stranding

Sé que lo que menciono puede no ser muy popular o comprensible; Kojima tiene su currículum, su condición de desarrollador rockstar, su innegable sello y de contar con una gran popularidad (sin mencionar que ser la víctima de su salida de Konami). También es cierto que “quien explica se complica” y creo lo mejor era no contar mucho más de Death Stranding, que con lo mostrado en mayo bastaba. El trabajo estaba hecho, la expectativa por el techo, el misterio era enorme… pero comenzó a sobre contextualizar, a contar los roles de los personajes secundarios, a adelantar los detalles y el mundo de Death Stranding, en lugar de dejar que el videojugador comience a descubrirlo por su cuenta a contar de noviembre de 2019. Se hizo un nudo él solo. Pero estaban los eventos, las cámaras, los micrófonos, la tribuna y la atención.

Kojima parece no es un creador humilde, no supo decirle que no a su propio ego y continúa aclarando detalles y matando parte del misterio. Puede hacerlo (mal que mal, es su juego), pero a veces “menos es más”. A veces, la mejor respuesta es la que no se da.

Acerca de Carlos M. Almendra

Se integra a Los Noobs tras una destacada carrera en varios clubes, incluyendo Resident Hit S.A. (2002-2005), Televitos F.C. (2005-2009), A.S. Niubie (2009-2013), C.S.D. ColeMono (2013-2014) y Club Atlético PlayStation (2014-2017). Llega con el pase en su poder. Generalmente fue titular. Le anotaron un par de goles. // Xbox Live: AlmendraManX // PSN: AlmendraMan_X

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