Review: Ni No Kuni Remastered, nueva versión solo para nuevos jugadores

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Dentro del mundo de franquicias de videojuegos, hay pocas que pueden tomarse el atrevimiento de decir que son hechas “con cariño”. Ni No Kuni, el sleeper hit de Level5, es uno de ellos. Nacido al alero tanto de los creadores de Professor Layton como del icónico Studio Ghibli -en su primera colaboración en videojuegos- Ni No Kuni: Wrath Of The White Witch fue un éxito de ventas tanto en Japón como en América, vendiendo cientos de miles de copias en PS3 y consolidándose como un proyecto icónico en lo que a desarrollo se refiere. Después de todo, ¿En qué otro lado puedes conseguir tanto talento en un solo videojuego?

Si bien los laureles se han trasladado exitosamente a esta generación -con una secuela recién estrenada el año recién pasado- hacía falta traer la primera entrega a las consolas y PC actuales, con una cara algo renovada y mejoras que van enfocadas a la performance más que meramente estéticas. De esta manera, Ni No Kuni Remastered cumple un viejo y conocido adagio a cabalidad: no lo arregles si no está roto.

Si eres de aquellos que no lo han jugado antes, un pequeño resumen: Ni No Kuni es un JRPG a toda regla, con todo y guión, personajes, escenarios y mecánicas. Un pequeño llamado Oliver se enfrenta a la muerte de su madre convirtiéndose en un mago hecho y derecho con viajes entre dimensiones, monstruos como compañeros y un enemigo declarado desde el primer minuto. Por supuesto, la participación de Ghibli le aporta una sazón ya conocida: tanto Oliver como Drippy -tu hada acompañante- tienen una personalidad cautivante, fiel reflejo de los conocidos filmes del estudio. La guinda de la torta es la música, donde Joe Hisaishi, compositor de gran parte de la biblioteca fílmica de Ghibli, se luce totalmente. Si hay que darle crédito retroactivo por el éxito fulminante de este juego, es a él.

Ni No Kuni Remastered review

La remasterización de Ni No Kuni conserva todo aquello que hizo brillar al no-tan-original (la versión de PS3 es una reedición) con un pequeño cambio: la resolución y las texturas. La versión de PS4 que probamos fluye sin problemas a 1080p, y si bien se considera a sí misma una “remasterización”, lo cierto es que pocos cambios tiene respecto a su contraparte de la generación anterior.

Por suerte -o por desgracia, dependiendo del jugador- las mecánicas no fueron tocadas en lo absoluto. El juego emplea un sistema de ataque activo, donde tanto tú como los “familiares” que te acompañan se mueven libremente por el campo de batalla, y deben escoger si atacar, defender, o usar diversas habilidades. Dicho sistema ya fue motivo de discusión para los más puristas del género en su momento. Las elecciones en batalla se rigen por un temporizador, y si bien es posible cancelar los ataques, se hace necesaria una coordinación más que matemática para minimizar los daños. De la misma manera, el HP de tus familiares se comparte con los personajes en batalla, por lo que entrar en desventaja de niveles -o peor, con poco HP- son malas noticias para tu partida.

Donde sí creo que Ni No Kuni Remastered destaca es en todo lo que no es combate. Un mundo rico en color y aventura, que explora las mismas viejas temáticas por todos conocidas, pero con un punto de vista rara vez visto: el de la inocencia que sólo puede traer la niñez. Oliver emprende un viaje para conocer y salvar el mundo paralelo al suyo, pero al mismo tiempo para recomponer su propio universo; es la energía y la capacidad de asombro sin descanso los que nos chocan a nosotros como jugadores, acostumbrados ya a personajes adultos y de criterio formado. Todo está visto desde abajo: las ciudades, pequeñas en comparación, se ven imponentes desde la tercera persona. El mapa del mundo también se ve grandioso y es lento de atravesar, recalcando la experiencia de un niño de diez años recorriendo el mundo.

Ni No Kuni Remastered review

En resumen, este Ni No Kuni Remastered es un juego que espera ser descubierto por una oleada totalmente nueva de jugadores que no pudieron agarrarlo hace más de seis años. Aquellos que no lo han jugado tienen cuerda para rato, en una experiencia que puede sobrepasar las cuarenta horas como mínimo.

Sin embargo, si eres de aquellos que ya lo probaron en su momento, es muy probable que le vean poco valor a la propuesta: el valor de rejugabilidad de este Ni No Kuni nunca fue tan alto, y las breves mejoras de esta versión no justifican una nueva compra. Para eso, mejor desempolvar esa PS3 y reciclar tu vieja partida.