Comparativa: PS5 vs Xbox Series X, ¿cuál será la consola más potente?

PS5 vs Xbox Series X

Estamos cerca de una nueva #guerradeconsolas (?) y ya sabemos cómo estarán compuestas la Xbox Series X (horrible nombre) y la PlayStation 5. Entonces, la pregunta que mucha gente se hace ahora -y más aún después de ver las presentaciones técnicas- es simple: ¿Cuál consola es la más potente de las dos?

Antes de tratar de responder nada, veamos la siguiente tabla:

PS5 vs Xbox Series X

PlayStation 5 Xbox Series X
Procesador Chip basado en AMD Zen 2, ocho núcleos a 3.5 Ghz Chip basado en AMD Zen 2, ocho núcleos a 3.8 Ghz
Tarjeta de video Basado en AMD RDNA 2, 36 CU (compute units) a 2.23 Ghz, hasta 10,28 Teraflops Basado en AMD RDNA 2, 52 CU (compute units) a 1.82 Ghz, hasta 12 Teraflops
Memoria RAM 16 GB GDDR6 16 GB GDDR6
Velocidad de memoria RAM 448 GB/s 10 GB a 560 GB/s, 6 GB a 336 GB/s
Almacenamiento 825 GB SSD 1 TB SSD
Velocidad 5.5 GB/s de datos sin comprimir, hasta 9 GB/s de datos comprimidos 2.4 GB/s datos sin comprimir, hasta 4.8 GB/s de datos comprimidos
Expansión de almacenamiento
  • Ranura SSD
  • Disco duro externo vía USB
  • Hasta 1 TB en tarjeta propietaria (SSD)
  • Disco duro externo vía USB 3.2
Unidad óptica Unidad de blu-ray 4K UHD Unidad de blu-ray 4K UHD

La tabla de arriba dice que, en el papel y en la teoría, la Xbox Series X tiene algo de ventaja respecto a la PlayStation 5 en potencia bruta. El procesador tiene un reloj más rápido y la tarjeta de video, si bien tiene un reloj inferior, tiene más core units (unidades de cómputo) en total, lo que se ve reflejado en la capacidad de cómputo total medida en Teraflops: 12 en la Xbox, poco más de 10 en la PS5. Ambas, eso sí, podrán mostrar gráficos a 4K y hasta 120 cuadros por segundo, incluyendo ray tracing.

Xbox Series X

En lo que sí Sony ha dado mucho énfasis es en la velocidad de acceso a la unidad de almacenamiento. Ambas consolas vendrán con una SSD y eso implica que serán muy rápidas, pero aquí la PlayStation 5 saca ventaja ya que la velocidad de lectura podría ser hasta el doble de la de su competidora. Igual cabe decir que, para sistemas cerrados como estos, los números duros no cuentan la historia completa. Pero sí es importante tener claro que ambas consolas tendrán un acceso a memoria muy superior a lo que conocemos actualmente.

Si alguien ha cambiado el disco duro de su computador por una memoria SSD, sabrá que el cambio es super marcado. Y en sistemas como estos diseñados desde cero alrededor de una SSD, la diferencia puede ser aún más brutal; si me preguntan a mi, esta tecnología es el avance más brutal que va a tener la nueva generación.

Hay otros detalles también relevantes en relación al almacenamiento. Ambas consolas traen puertos de expansión USB para discos duros tradicionales, USB 3.2 en el caso de Xbox y solo “USB” para PS5. Ambas tienen una ranura de expansión para SSD, pero mientras Sony apuesta por memorias estándar, Microsoft diseñó una tarjeta propietaria con la que agregar hasta 1 GB extra de almacenamiento.

¿Y la retrocompatibilidad?

Este es quizás un tema complejo porque puede cambiar en el futuro, pero lo que ya se sabe es: Xbox Series X ofrecerá retrocompatibilidad con las cuatro generaciones de Xbox, desde la original hasta Series X. ¿Cómo? Para el caso de la Xbox 360 y la Xbox original, imagino que será una solución por software similar a lo que hay en la actualidad en la Xbox One, mientras que los juegos de esa consola tal vez podrían correr de forma nativa en la nueva por temas de arquitectura y todo eso.

Por el lado de la PlayStation 5, las cosas son un poco más confusas. Sony habla de 100 juegos de PS4 retrocompatibles desde el primer día, basados en el criterio de “los 100 más jugados”. De ahí hacia atrás, según Mark Cerny, la situación será “caso a caso”, por lo que nada queda muy claro. Lo cierto es que a Sony poco le ha importado la retrocompatibilidad hasta ahora -es cosa de ver lo que hay en PS4-, así que esto no es realmente de extrañar.

especificaciones técnicas Playstation 5

Con los datos de hardware sobre la mesa, ahora falta saber qué va a pasar con los juegos. Muchas veces, todo lo técnico queda medio de lado a la hora de la verdad (la historia ha demostrado que consolas menos potentes son capaces de cosas casi imposibles, como God of War 2 en la PS2) y será el catálogo y el provecho que le saquen los desarrolladores los que declinen la balanza hacia uno u otro lado.

Parece ser que la situación se invierte en relación a 2013 y ahora es Xbox la que parte con cierta ventaja desde el hardware, pero Sony tiene a su favor el catálogo y la horda de fans que nunca dejarán de lado a su amada PlayStation.

A menos que la consola cueste 700 dólares como cuando salió la PS3.

Acerca de Raúl Estrada

Escribí sobre videojuegos y tecnología por muchos años, no pretendo parar ahora.

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