Red Dead Redemption 2 y la gigantesca sombra de GTA V

Fue el juego al que todos querían hacerle el quite. Es el juego que obligó al más reciente Call of Duty a ceder lo que durante años había sido su mes (noviembre). Es el juego que lo vendió todo. Hoy, a cinco meses de su lanzamiento, podemos ver con mayor claridad los logros y características de lo que en teoría y práctica debe haber sido el juego más importante de 2018.

Red Dead Redemption 2 es un juego que entró por la puerta grande, con fanfarria y atención. Sus primeros meses, fue líder en ventas, eclipsó cualquier lanzamiento inmediatamente previo y posterior. La prensa cayó a sus pies, aclamando su aparatado técnico y sus instancias empujando a este medio a nuevas facetas. El éxito fue tal que las campañas promocionales llevaron al hype al techo, impulsando incluso el precio de las acciones de su compañía gracias a las expectativas comerciales de semejante recepción.

Nadie puede negar el impacto y éxito en ventas del juego con 23 millones de copias distribuidas hasta finales de febrero de 2019. Sin embargo, Red Dead Redemption 2 tiene también fantasmas gigantes: el tamaño de su potencial y grandes metas comerciales vs la innegable sombra que es el éxito de Grand Theft Auto V. Considerando que es el primer juego lanzado por Rockstar desde 2013, debe cargar con varias cruces, que sin duda le pesan. Mal que mal, para muchos jugadores más casuales este era un “GTA en el oeste”.  Y esa lectura trae consecuencias.

Ya mencioné que la crítica le amó a ojos cerrados en su lanzamiento, alabando su realismo en múltiples áreas y su extraordinario trabajo narrativo. Sin embargo, el tiempo fue pasando, ese enamoramiento inicial fue ganando perspectiva y comenzaron a aparecer los disidentes. Las voces llenas de elogios (mayoritarias, innegablemente) comenzaron a enfrentarse a tímidas pero decididas visiones que comentaban lo cuadrado de su diseño, lo restrictivo de cómo cumplir las misiones o lo burocrático de su gameplay fuera en aspectos del modo historia como de misiones secundarias.

Críticas al sistema de control, a la distribución de los botones, comentando el poco sentido del equilibrio entre el gameplay y lo narrativo (relevante cuando vive su potencial, por cierto), y esa constante sensación en parte de sus jugadores que había cosas que no se sentían como un juego, sino como una tarea; tareas aburridas, obligatorias, innecesarias. Más allá de la postura de cada uno al respecto, GTA V no enfrentó este escenario, no al menos con este nivel de fuerza, e hizo que algunos se sintieran varios estados negativos: unos engañados, otros decepcionados y algunos también derechamente frustrados… todos comprensiblemente. El inicio de Red Dead Redemption 2 (que son varias, varias horas) pone aprueba al jugador, a su paciencia, haciendo que se cuestione si las incontables horas de construcción de mundo valen la pena.

Esa sensación que se trataba de “un juego obligatorio” que “todos debían comprar” fue, en parte, es nuestra culpa. Se supo y publicó en todos lados que el feedback de quienes jugaron una demo previa a su lanzamiento, dijeron que se aburrieron conociendo el juego. Pero optamos por creer en el hype y el potencial. Cada adelanto de Rockstar nos mostraba un juego lleno de detalles y tareas además de su aspecto narrativo, donde habría acción pero nunca buen ritmo, velocidad o sano crescendo. Y finalmente el juego apareció y lo vendió todo gracias a sus expectativas.

Para el 26 de octubre de 2018, la mayoría optó por creer en el potencial y hacer vista gorda con lo demás.

Y más allá de la recepción y la crítica, quizás el gran triunfo de Rockstar fue hacerle creer a todos que Red Dead 2 era un juego que todos debían tener y jugar, cuando siempre fue un gran juego de nicho, uno que exige al jugador más tiempo, apreciación y -sobretodo- paciencia, mucho más que un título promedio.

Las grandes expectativas conllevan el potencial de grandes decepciones. El fantasma de GTA V perseguirá siempre a cualquier futuro lanzamiento de Rockstar, y Red Dead 2 tiene la mala suerte de ser quien le siguió, tomando el escenario tras uno de los juegos más populares y exitosos de la historia. A finales de febrero pasado, se supo que Red Dead Online (el aparatado online de Red Dead 2) genera 5 veces menos dinero que GTA Online. También es cierto que Red Dead 2 ya bajó de su precio completo y desde febrero de 2019, tanto en tiendas especializadas como en las de formato digital, se puede conseguir a menos de sus 60 dólares iniciales y eso dice algo. Tal como sucedió con la PlayStation Classic, una baja de precio con relativa cercanía al lanzamiento de un producto acusa que no llegó a sus metas, que no vendió con la fuerza que suponía, especialmente ante un mega-proyecto como lo es (y sigue siendo) Red Dead 2.

Sí, movió $725 millones de dólares en su primer fin de semana. Sí, vendió cerca de 20 millones de unidades en sus primeros 4 meses en el mercado. Sí, logró todo eso en PS4 y Xbox One sin estar disponible en PC o Switch. Sí, la crítica lo amó y hasta hoy promedia 97 de 100 en Metacritic. Nadie puede negar su éxito, sus méritos y su increíble efecto en toda la industria. Sin embargo, no sintonizó con toda la comunidad, bajó de precio a menos de cuatro meses de su lanzamiento y a medida que el efecto Luna de Miel se desvanece, más claro podemos ver sus ripios y problemas. Su propio sentido de la expectación, de grandilocuencia en metas y mencionada sombra de GTA V le juegan en contra, relativizan sus innegables logros y no, no le dan pase libre a sus problemas o derecho a vista gorda.

Para su estreno fue etiquetado como un juego que “ponía a prueba los límites del entretenimiento interactivo”, que “es mejor de lo que cualquiera de nosotros hubiese imaginado jamás” o que “valió la pena cada segundo de estos 8 años de espera”. Ese mismo juego hoy es divisivo y no genera ni la mitad de dinero o atención que GTA V, además de ser seguido por grandes lanzamientos que continuamente le han hecho perder terreno en redes sociales, portadas y titulares.

Finalmente, seamos francos: hubo quienes dijeron muy sueltos de cuerpo “después de las 15 horas, el juego toma ritmo y se pone bueno”, como si fuera un mero detalle. ¿Otros juegos tienen ese pase libre, esa lectura tan laxa en sus reviews? ¿Se imaginan ver así ese aspecto en un juego de Sony o Xbox? ¿O tiene esa posibilidad sólo porque es de Rockstar? Más allá de lo profunda, humana y sobrecogedora que sea su historia, las curvas narrativas se llaman así (curvas) porque son un viaje, un giro, un ascenso… y la “curva” de Red Dead 2 no se siente una curva; es tan lenta que se siente plana, carente de dirección, falta de justificación y exagerada, haciendo que el jugador se cuestione durante el mismo viaje si recorrerlo vale la pena.

Bueno, y ¿vale la pena? Esa respuesta es tremendamente personal y cambia según cada uno, pero es un hecho que este título no cuenta con atractivo transversal de GTA y resulta impresionante lo disímiles entre las lecturas y las opiniones del juego según cada jugador que lo ha experimentado. Y la ausencia de equilibrio en dichas opiniones es, en parte, debido a la ausencia de equilibrio en las facetas del mismo juego.

Red Dead Redemption 2 es notable, un hito en varios apectos, pero resulta imposible decir que es “para todos”. Y a pesar de sus incontables méritos, la sombra de GTA V fue, es y será demasiado grande para su propio bien.

Acerca de Carlos M. Almendra

Se integra a Los Noobs tras una destacada carrera en varios clubes, incluyendo Resident Hit S.A. (2002-2005), Televitos F.C. (2005-2009), A.S. Niubie (2009-2013), C.S.D. ColeMono (2013-2014) y Club Atlético PlayStation (2014-2017). Llega con el pase en su poder. Generalmente fue titular. Le anotaron un par de goles. // Xbox Live: AlmendraManX // PSN: AlmendraMan_X

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