Resident Evil 2 Remake es otro homenaje a Resident Evil 4

Resident Evil 4

El remake de Resident Evil 2 que se estrena por estos días ha generado expectativas altas y no sin motivo. Además de ser un juego legendario y muy bien recordado, es justo decir Capcom acertó medio a medio con Resident Evil 7 y si bien este proyecto no es un juego completamente nuevo, el traslado de los valores de producción de la séptima parte hasta aquí es bastante claro.

Con todo lo anterior, me gustaría agregar otra arista a la discusión y esa tiene que ver con Resident Evil 4, una de las grandes obras del director japonés Shinji Mikami y que, a mi juicio, se vuelve a reinvindicar con este remake de la segunda parte.

El giro de Resident Evil hacia la acción fue un tópico muy discutido en su momento; en concreto, hablo de lo que sucedió en 2004 con el estreno de Resident Evil 4, juego cuya influencia fue muy fuerte no solo para la saga, sino para el resto de la industria.

Ciertas reglas y mecánicas de esa cuarta parte se extendieron hacia otros estudios y diseñadores, coincidiendo también con el cambio de generación de consolas de 2005. Y más que servir de inspiración a productos posteriores como Gears of War, Uncharted, Dead Space o el shooter que quieran, fue la industria completa la que abrazó ese modelo como base para cualquier juego que se viera en tercera persona e incluyera disparos entre su propuesta.

El director de Uncharted 4 algo opina al respecto:

Siendo super simplista, tal vez se podría decir que Capcom con este Remake lo que está haciendo es básicamente adaptar Resident Evil 2 al formato de Resident Evil 4. Es claro que hay salvedades y limitaciones que han quedado de lado, como por ejemplo, la de poder disparar y caminar al mismo tiempo. Pero lo demás permanece muy fiel a la fórmula y va desde la posición de la cámara sobre el hombro o el cambio de esta al pasar de estar caminando a estar apuntando.

Desde Resident Evil 4, el sistema de disparos en los juegos de tercera persona se ha ido refinando gracias a los diversos avances que han introducido diversos juegos, aunque sin ninguna reinvención demasiado grande. Gears of War aportó el uso de coberturas fijas, pero más allá de eso, cualquier juego actual del género tiene sus raíces en el formato de Resident Evil 4.

Marcus Fenix en Gears of War

Por lo mismo, un remake de Resident Evil 2 como lo estamos viendo ahora hace mucho sentido. Hay cosas que todo indica se mantienen sin alterar respecto al original, como ser el ritmo del juego en términos de actividades y progresión, o el tono narrativo “serio pero tipo película B” que es distinto al de, por ejemplo, Dead Rising (también de Capcom). En cambio, cuestiones de mecánicas y jugabilidad son radicalmente distintas a las originales y, al menos en el papel, el gameplay loop se ve muy fresco y actualizado.

Lo que me lleva a hacer la siguiente pregunta: ¿cómo se tendría que crear un remake de Resident Evil 4 a día de hoy? Me imagino que se agregaría la posibilidad de caminar y disparar a la vez, lo que a su vez conllevaría a pequeños ajustes en la cantidad de enemigos, la velocidad a la que se mueven o incluso, la posición en la que aparecen. Porque el juego estaba diseñado alrededor de esa limitación y por ende no era realmente un problema, sino al contrario: saber dónde, cuando y cómo ubicarse para dispararle a los enemigos era vital.

Más allá de lo anterior, Resident Evil 4 es un juego que 14 años después de su estreno, sigue aguantando muy bien el paso del tiempo. El remake de Resident Evil 2 luce como un cambio gigantesco respecto al original, mientras que Resident Evil 4 en su versión más pura tiene todos los componentes básicos de un juego de 2019. El diseño del mundo por completo, el ritmo, la tensión silenciosa y pasiva de los niveles, los enfrentamientos con los jefes o hasta el comportamiento de la IA de Ashley que casi nunca es un estorbo.

Resident Evil 2 Remake es otra forma de homenajear y recalcar el legado de Resident Evil 4.

Acerca de Raúl Estrada

Escribí sobre videojuegos y tecnología por muchos años, no pretendo parar ahora.

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