La ¿a veces difícil? tarea de retomar un juego abandonado

Hace unas semanas atrás retomé Assassin’s Creed Odyssey después de un descanso medio prolongado del juego en el que me dediqué a jugar otras cosas. Sigo creyendo que Odyssey es una obra maestra pero hasta el mejor de los juegos puede cansar si se consume en sesiones de cuatro, cinco o hasta seis horas diarias todos los días.

En medio de ese descanso probé varias cosas. Me terminé The Surge, jugué un par de torneos en FIFA 19 y le dediqué un buen tiempo a Black Ops 4. Hasta que llegó el momento de volver a Odyssey, retomar la partida y… pasar por el proceso de recordar y casi volver aprender cómo se juega, cómo se controla.

Probablemente esto sea familiar para más de alguien: volver a retomar un juego después de un tiempo y tener absoluta torpeza en el manejo de los controles y los comandos. En mi caso, el haber jugado The Surge por un buen rato (con un sistema de combate algo diferente) me pasó la cuenta y cuando volví a Odyssey estuve más de media hora re-familiarizándome con los contraataques, las habilidades especiales y hasta las animaciones de los enemigos para saber cuando ejecutar un parry.

Toda esta descripción puede parecer de novato, pero lo cierto es que los videojuegos, de manera transversal, tiene una carencia. Y es que son muy buenos para incluir tutoriales al comienzo para explicar cómo se juega, pero no hay nada para recordarle eso mismo al jugador que vuelve después de un tiempo.

Dependiendo del título, esta tarea de ponerse al día puede generar diferentes “complicaciones”. En mi caso, recién después de como media hora me sentí de nuevo en control del juego porque no se trata solamente de los botones que hay que apretar sino, por ejemplo, recordar patrones de movimiento o qué cosas se pueden (o no se pueden) hacer dentro de los fuertes enemigos o en general, la manera de interactuar con el mundo.

El problema de juegos de este calibre como Assassin’s Creed Odyssey, como The Witcher o como cualquiera con universos gigantes es que no se trata solo de la historia de un personaje, sino de muchas cosas relevantes con las que uno se relaciona mientras juega y que yo al menos tiendo a olvidar rápidamente. Y en particular, cada juego tiene un feeling distinto, por mucho que se parezcan entre sí o que tengan una perspectiva similar. Hay veces en las que incluso un cambio de botón puede ser suficiente para marcar una diferencia importante entre un juego y otro, sobre todo cuando hablamos de juegos con los que uno interactúa 20, 30, 40 y hasta 60 horas o incluso más.

Las series de televisión incluyeron siempre casi por defecto el famoso recuento tipo “previamente en…” que servía para, al principio de cada capítulo, ponerse al día de lo que pasó antes y así recordar eventos clave antes de seguir con el capítulo nuevo. Esto tenía mucha lógica en el caso de las series semanales (no tanto en el formato nuevo tipo Netflix en el que los episodios pasan uno tras otro, sin parar). Los videojuegos, hasta donde yo he visto, no tienen nada igual. Los tutoriales son lo más parecido, pero está siempre ubicados al comienzo y no sirven para el que regresa al juego después de un tiempo.

Quizás no sería una mala idea, por ejemplo, incluir un acceso al tutorial que más que tutorial sea recordatorio y que considere el momento de la campaña (para un juego como Assassin’s Creed) en el que se dejó de jugar. Esto sería demasiado útil para gente que tiende a darse descansos de juegos; he escuchado historias de personas que, por ejemplo, dejaron un título de lado y cuando lo retomaron, volvieron a dejarlo de lado porque se les olvidó cómo se jugaba. Yo mismo tengo algunos juegos en mi biblioteca que varias veces he pensado seguir donde los dejé, pero el hecho de estar totalmente perdido de dónde quedé en la historia o en cómo se jugaban me quita las ganas de hacerlo.

A nivel aún más general, este “problema” entre comillas tiene que ver con demografía. La edad promedio de los videojugadores se sigue manteniendo sobre los 30 años y cada vez más son los jugadores mayores de 40 años; gente que creció toda su vida al lado de una consola o un PC y que no pretende dejar de jugarlos pero que a la vez tiene cada vez menos tiempo para jugar.

En ese sentido, es casi curiosa la contrariedad que se genera; por un lado, los juegos se tratan de hacer cada vez más accesibles para comenzarlos desde cero mientras que por otro, olvidan casi por completo a aquel que, por cualquier motivo, tuvo que dejarlos en pausa por un tiempo. Porque no es solo cuestión de saber para que sirve cada botón -eso es en general fácil-, sino también el contexto de algo menos sencillo de lo que parece. ¿Tal vez sea hora de pensar en otro tipo de tutoriales?

Acerca de Raúl Estrada

Escribí sobre videojuegos y tecnología por muchos años, no pretendo parar ahora.

Ver todas las entradas de Raúl Estrada →