Xbox apunta a los juegos “doble A” como factor diferenciador de Game Pass (y eso me agrada)

¿Por qué la gente se suscribe a Game Pass? Hoy, la respuesta más probable esté en esos juegos importantes que tal vez la gente se saltó y a los que tienen acceso en el servicio pagando unos pocos dólares al mes. Yo doy fe de algo así, ya que me suscribí por unos pocos meses porque estaba barato, pero también por la idea de poder jugar el más reciente Hitman.

Pero Hitman se acabó y entonces me puse a revisar el catálogo no tanto por los juegos más famosos, sino por esos que no conocía y que estaban ahí a un click de distancia, como por ejemplo, Graveyard Keeper. “Descubrir juegos nuevos” puede ser un argumento muy válido para caer en Game Pass y lo cierto es que en Microsoft lo tienen muy claro.

De hecho, apuntan directamente a ello.

En una entrevista dada a Games Industry, el jefe de Xbox explicó que uno de los motivos por los que compraron un puñado de estudios es justamente para poder alimentar el Game Pass de producciones propias, que tal vez no sean los nombres más rimbombantes de la industria pero que en ningún caso son juegos descartables.

Actualmente nos interesan los estudios que tienen entre 50 y 100 empleados y que sacan nuevos juegos cada dos o tres años. Y creemos que puede ser interesante para los suscriptores de Game Pass, porque además significa que ese tipo de juegos es un poco diferente a lo que se ofrece en nuestras franquicias tipo triple A.

Esos estudios, con esa cantidad de empleados, bien se califican como empresas medianas. No son estudios indie de 20 personas, pero tampoco tienen la capacidad de crear un Halo o un Assassin’s Creed, que son producto del trabajo de 200 personas o incluso más.

¿Qué tipo de juegos exactamente son capaces de hacer estudios como Ninja Theory o Undead Labs, ahora parte del corral de Microsoft? Un ejemplo claro de esto son justamente las últimas dos producciones de ambos; Ninja Theory sacó el alabado y premiado Hellblade, una experiencia tal vez más acotada pero con valores de producción a la altura de los mejores. Ninja Theory fue el equipo responsable del odiado DmC, que pese a todo lo que digan los fans del Devil May Cry clásico, fue un juego redondo en casi todos sus aspectos.

Por su parte, Undead Labs ha sacado dos entregas de State of Decay. Este tal vez sea el caso contrario a Hellblade, ya que su puesta en escena o presentación quizás no sea la más refinada de todas pero a cambio de eso, sus mecánicas y sistema de juego son increíblemente profundas.

A mi juicio, lo que está haciendo Microsoft en relación al Game Pass es más que una apuesta: parece ser lo lógico no solo para alimentar un catálogo, sino para crear un elemento diferenciador. Hace unos años, Netflix entendió que no podía esperar competir solo con producciones externas sino que tenía que crear cosas que no se vieran en ningún otro lado para mantener enganchada a la gente.

Dicho y hecho, hoy las series y películas de Netflix son uno de los motivos por los que la gente no se sale del servicio, más allá de qué tan buenas o malas sean. Al final, la expectativa de ir a algo nuevo es un buen elemento de enganche.

Game Pass es un sistema interesante en el papel por la conveniencia que ofrece al usuario en términos de catálogo y de precio, pero en el futuro podría serlo más si es que Xbox logra alimentarlo de productos propios que ofrezcan ese famoso factor diferenciador que en juegos triple A es cada vez más difícil encontrar.

La escena de juegos “doble A” parece estar resurgiendo luego que se pensara desaparecida. Bienvenido sea.

Acerca de Raúl Estrada

Escribí sobre videojuegos y tecnología por muchos años, no pretendo parar ahora.

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